Como
sabéis, no sólo la formación y las aptitudes van a determinar nuestro desarrollo
en el ámbito laboral, las competencias profesionales van permitir que
desempeñemos, de una manera u otra, las funciones correspondientes, poniendo de
manifiesto nuestras actitudes y forma en que nos enfrentamos a la vida y a las
dificultades.
Básicas/transversales:
para la mayoría de las posiciones:
·
Confianza
en uno mismo: el
convencimiento de las propias capacidades para afrontar desafíos y superar
obstáculos.
·
Auto
control: la capacidad de controlar
los impulsos y emociones evitando sus consecuencias negativas sobre la propia
conducta.
·
Visión
positiva: tener una perspectiva
optimista sobre la vida.
·
Gestión
del estrés: Es la capacidad de
soportar la presión en situaciones difíciles o sometidas a múltiples demandas.
·
Asertividad: defender con firmeza las propias ideas y
objetivos.
·
Orientación
a resultados:
perseguir de forma tenaz nuevos retos y objetivos.
·
Iniciativa: Es anticiparse y proponer acciones novedosas
aunque se carezca de pautas o referencias para actuar.
·
Responsabilidad: preocuparse por la viabilidad y el
cumplimiento de los compromisos adquiridos.
·
Resolución
de problemas: ser resolutivo
en la solución de problemas sin dejar de considerar las distintas alternativas
posibles.
·
Planificación
y organización: prever
las cosas y gestionar eficazmente los recursos necesarios, especialmente el
propio tiempo.
·
Flexibilidad: adaptarse a los cambios en distintas
situaciones.
Superiores / Elaboradas: para posiciones de trabajo
en equipo y organización de equipos
·
Empatía: interesarse y comprender como se sienten otras
personas estableciendo una conexión emocional con ellas.
·
Trabajo
en equipo: sentirse cómodo
trabajando con otros, aunque sean muy distintos, y anteponer los intereses del
grupo a los propios.
·
Liderazgo: saber involucrar a los demás en un proyecto
común asumiendo la responsabilidad de ponerse al frente.
·
Influencia: la habilidad de convencer a los demás
utilizando los argumentos adecuados. Implica anticipar las reacciones de los
demás y encontrar la manera de que apoyen tus propuestas.
·
Comunicación: transmitir con efectividad una idea o
información mediante una exposición oral a una audiencia.
·
Orientación
al servicio / al cliente: la
capacidad de captar y satisfacer las necesidades de los demás.
·
Resolución
de conflictos: saber
desactivar conflictos y mediar entre las partes favoreciendo la comunicación y
el respeto mutuo.
·
Desarrollo
de otros: estimular y ayudar a los
demás en su mejora haciendo que se valgan por si mismos.
·
Gestión
del cambio: asumir, reaccionar y
adaptarse a los cambios y gestionarlos bien.
Pensemos
que prácticamente nadie tiene desarrolladas al 100% todas y cada una de las
competencias descritas, pero habitualmente algunas de ellas, posiblemente, nos
definen muy bien y en otras nos
encontramos a un nivel bajo.